Estilos
La mezcla de dos mundos en tu hogar
El estilo colonial nos traslada de inmediato a ambientes como los que encontramos en películas como Memorias de África, el Paciente inglés o Indochina y es, por encima de todo, una mezcla de dos mundos, Oriente y Occidente.
Si quieres darle esa personalidad a tu hogar, deberás tener en cuenta detalles como el mobiliario, siempre en maderas de wengué, teca, palisandro, iroko, caoba… y muchas veces mezclada con fibras como el abaca o el ratán. Los textiles son de lino o de cualquier tejido natural y en cuanto al color, el vivo teja, ocres y por supuesto blancos, muchos blancos.
Todo esto lo podríamos resumir en una belleza tranquila, de líneas sosegadas que nos ofrecen un aspecto melancólico del pasado.
Impregnar nuestra casa de estilo colonial, a veces no es fácil. Lo importante es respetar su infraestructura. Si tuviéramos que reformarla completamente no podemos olvidarnos de añadir molduras grandes. Si quieres aprovechar muebles heredados deberás esforzarte en su recuperación. No utilices barnices nunca, siempre ceras tradicionales, aportan aire rústico y falsa vejez.
Haz especial hincapié en las bisagras y demás engranajes de hierro y acero, tanto en ventanas como en puertas. Un detalle que no podemos olvidar son las vigas, auténtico elemento de decoración característico de este estilo, que transfiere una identidad increíble a todo el conjunto.
Dentro del estilo colonial, el diseño de cada ambiente se inspira en diferentes ámbitos, siempre reflejando naturaleza, mar, selva, flora o fauna.
En cuanto a las telas preferidas por este estilo son los sugerentes linos los elegidos, aunque son válidos también, cualquier tejido de origen natural, incluso la rafia. Materiales ligeros que benefician a la robustez del mueble colonial. Tanto en toallas como en sábanas pueden llevar bordados y puntilla, detalles que impregnarán de melancolía la estancia.
El color por excelencia es el blanco, pero no renuncies a usar los tierras, ocres y toda la familia cromática del beige o el marrón.
El acero y la forja es el toque moderno de este estilo que, combinado con la madera, transmite vitalidad a la vez que calidez.
Si hablamos del suelo, no olvides decorarlo con alfombras de esterillas o con tupidos flecos. Te encontrarás en otra habitación. Las pieles de animales aportarán un toque exótico y salvaje.
Quizá la gran desventaja de este estilo es el gran tamaño de los muebles, muebles, sillones y camas muy robustos.




Elige para la decoración de tu casa o alguna estancia el estilo inglés o british si te gusta lo clásico, la madera, la sofisticación y el refinamiento. Ten en cuenta que siempre puedes darle un toque personal a tu “estilo” jugando con muebles, piezas y colores si te asusta que pueda quedar demasiado seria.
Cuando hablamos de estilo rústico nos vienen a la mente palabras como calidez, comodidad, o confort. Así debe ser una cocina rústica. Muebles de madera, estanterías de ladrillo visto similares a los de obra, puertas de cristal opaco blanco y una iluminación halógena en el interior son alguno de los must para conseguir una cocina de estilo rustico o country.
El barroco contemporáneo está de moda. Se ha colado en nuestros hogares adaptándose a nuestros días y a nuestras casas. Es un estilo opulento, recargado de elementos decorativos, todo lo contrario al minimalismo. Se mezcla con lo nuevo, con lo moderno dando un toque de calidez a los espacios. Destacan las líneas curvas, el brillo en los muebles, la iluminación se hace protagonista con grandes lámparas generando un dinamismo y una expresividad esenciales.
Según los expertos este estilo surge en los mercados de la Alemania de 1870 y nace de la necesidad de expresar la felicidad de una clase media con una escasa formación intelectual que busca la apariencia y la ostentación.
Así como la distribución de los muebles y objetos son importantes para el feng shui, también lo son los colores, dado que los mismos reflejan e...