Feng Shui
Así como la distribución de los muebles y objetos son importantes para el feng shui, también lo son los colores, dado que los mismos reflejan e influyen sobre nuestros diferentes estados de ánimo.
Los colores pasteles, naturales y maderas en el feng shui recuerdan la tierra, aumentan la sensación de seguridad, provocando en sus usuarios una positividad y a su vez descanso, cuando nos excedemos con otros colores, pueden causar sensación de indiferencia, aburrimiento y opresión.




Empecemos hablando del recibidor, ya que es la primera parte de la casa a la cual se accede apenas de ingresa a la misma; en principio debemos tener en cuenta que esta área reflejara nuestra empatía y nuestra actitud hacia el resto de las personas. Una de las mejores opciones para darle la bienvenida a los visitantes e incluso a usted y a su familia es pintar el recibidor de colores tales como el salmón, el durazno o bien, el amarillo, pero de todos modos, no se limite a esta sugerencia ya que también es importante que el color elegido sea de su agrado. Un detalle que queda muy bien a la hora de llevar a cabo Feng Shui en el hogar es colocar en el recibidor algún cuadrito o fotografías que sea de su agrado, o bien, se pueden colocar platas o flores; una recomendación que podemos darle es la de no colocar espejos frente a la puerta pero si en los laterales de la misma.
Según una antiquísima ciencia china de mas de 4000 años de antigüedad, la posición y orientación del espacio a construir es una cuestión muy importante a tener en cuenta. El lugar que ocupa nuestra residencia, nuestra oficina de trabajo y los objetos que nos rodean pueden afectar seriamente a nuestra existencia . En occidente no tenemos costumbre de deparar en estos detalles, mas bien instalamos los objetos según nuestra comodidad y siguiendo modelos de moda o decoración. En muy contadas ocasiones acertamos en su posición exacta (plantas, espejos, cuadros, etc), aunque los sabios chinos advierten que en esta filosofía oriental influye mucho la intuición. Y esta es una virtud, que todos los seres humanos poseemos en mayor o menor medida.